3 nov. 2009

Análisis: La forma del primer tiempo de sonata clásica

Partiendo de la idea de que cada obra es original y única, es tradicional estudiar algunos tipos formales que, al parecer, se repiten en la historia de la música. Uno de los más conocidos es el esquema del primer movimiento de la sonata clásica. Dicho tipo formal proviene de generalizar y agrupar diferentes características ¿comunes? a una gran parte de las sonatas clásicas. Sin embargo no hace falta escuchar muchas obras de cualquier compositor para darse cuenta de que este tipo formal es un tanto artificial.

H.C. Koch (1749-1816) es uno de los teóricos que, ya en el clasicismo, describe en su tratado “Ensayo introductorio sobre Composición” de 1787 la forma de ese primer movimiento. Según Koch consta de dos grandes secciones, cada una de las cuales debe repetirse.(Recordar el esquema del tipo formal sonata de Scarlatti según Kirkpatick)

  • La primera sección (hacia la dominante/relativo mayor) es un todo en el que prevalece la tonalidad principal hasta que se hace una modulación a, generalmente, la dominante/relativo mayor, que conduce a una cadencia sobre la tónica de la nueva tonalidad. El resto de la sección transcurre en la nueva tonalidad. )
  • La segunda sección consta de dos grandes partes:
    • La primera subsección (vuelta a la tónica) suele iniciarse en la dominante con el tema principal, con otra idea anterior o nueva, o en una tonalidad distinta. En esta sección  se modula a la tonalidad principal mediante otra idea melódica más.
    • La segunda subsección casi siempre se inicia con el tema principal en la tonalidad principal. Se revisan las ideas melódicas de la primera sección y puede modular a la subdominante sin hacer cadencia en ella. Es esta última parte ya no hay modulación a la dominante, sino que los temas se mantienen en la tonalidad principal.

Es interesante observar que Koch deja el esquema bastante abierto no hablando de los contrastes entre los temas en la tónica y en la dominante. Esta visión es interesante pues pertenece a un autor del clasicismo.

El esquema más habitual, constantemente ampliado, revisado y “complejizado” proviene de teóricos y analistas de la década de 1830, posteriores a todos los compositores clásicos y ya enclavados en pleno romanticismo. (Haydn muere en 1809, Beethoven en 1827 y Schubert en 1828). El modelo se ajusta casi como un guante a las primeras obras serias de Beethoven, un mito para el músico romántico, pero olvida muchas particularidades de los modelos de sonata de Haydn, Mozart o Clementi.

Por esto siempre hay que tomar el esquema como una ayuda, pero que fue diseñado no para el análisis, sino para los ejercicios de composición de alumnos posteriores al clasicismo y analizar cada obra de acuerdo a sus características únicas y a las técnicas preferidas por su autor.

Después de todo este follón montado a partir de este esquema tuvo que venir Charles Rosen en el siglo XX a aclarar que realmente no hay UNA forma sonata, sino que hay varios tipos formales que aparecen en las obras denominadas sonatas y que  cada autor tiene sus particularidades, e incluso estas cambian en las etapas creativas del mismo o de las “necesidades” del público al que iban dirigidas.

En la imagen el célebre maestro Mastropiero totalmente inspirado componiendo un primer movimiento de sonata clásica para Quinteto de Luthiers.