1 dic. 2010

Ars Nova: matemática y geometría aplicada a la composición musical.

En el siglo XIV comienza a surgir una corriente de compositores que plantea algunos principios a la composición musical que tendrán gran influencia en el Renacimiento y en épocas posteriores. Compositores y teóricos se plantean la necesidad de que la música siga también proporciones y reglas numéricas como lo hacían las otras ciencias y artes con las que estaba entonces intimamente relacionada (matemáticas, geometría, astronomía, pintura, escultura, arquitectura,...)
De alguna manera el músico se plantea la necesidad de que su obra no sólo consista en colocar unas notas que "suenan bien" sino que, además, esas notas tengan una justificación aunque esta no sea comprendida y apreciada por el oyente.
Este planteamiento dará lugar a un estudio en profundidad de las posibilidades de los diferentes tipos de canon (especialmente los canones por aumentación y disminución) y un nuevo tipo de motete conocido posteriormente como Motete Isorrítmico que reune unas nuevas técnicas de composición que serán aplicadas por compositores de todas las épocas y estilos posteriores.

Una de las obras de referencia es el crítico y satírico Roman de FAUVEL en el que se encuentran intercalados algunos motetes isorrítmicos de Phlippe de Vitry.

En el siguiente gráfico del Tenor (voz de sostiene) se puede apreciar de qué manera Vitry organiza las secciones rítmicas y las melódicas para construir un tenor que sigue unas determinadas proporciones. La parte científica está en hacer que dos elementos de distintas longitudes cuadren y que además se adapten a la longitud del texto de la composición.

Otro genial ejemplo de este uso de las técnicas del motete isorrítmico lo encontramos en una obra posterior (ya renacentista) de Guilaume Dufay: Nuper Rosarum Flores, al parecer destinado a ser interpretado en la consagración de la cúpula de la catedral de Santa María de las Flores en Florencia. Para el cálculo de las proporciones de la obra Dufay sigue los mismos fundamentos que el arquitecto Bunelleschi. Además de ser una obra fantástica, nos permite el juego intelectual de descubrir los misterios con los que el compositor la ¿diseñó?