9 may. 2010

El minimalismo "Titinnabuli" de Arvo Pärt

No toda la música del siglo XX está compuesta a partir del color de la disonancia. Algunos autores como Arvo Pärt (n. 1935 en Estonia y nacionalizado alemán) presentan una música que sugiere ambientes y sensaciones de épocas anteriores, pero desde una cierta lejanía.

En "Spiegel im der Spiegel", 1983 (Espejo en el Espejo, sugiere esa sensación de infinito al mirar entre dos espejos opuestos) nos encontramos con una melodía sencilla en el cello generada a través de un simple algoritmo acompañada por acordes que siguen un patrón que evoca el clasicismo pero de una manera casi onírica.
Cada nota lleva asociada un acorde y todo gira en torno a la nota la acompañada de un FaM 6/4

En las 7 Antífonas del Magnificat, 1991 (sobre las antífonas de los 7 días previos a la Navidad) se inspira en procedimientos de las primitivas polifonías (uso de las resonantes consonancias perfectas abiertas) y procedimientos renacentistas como el canon por aumentación y la isorrítmia. En esta primera  "O Weisheit" (Oh Sabiduría) la melodía principal está en el Tenor (al igual que el C.F. del motete renacentista)  y se basa en ascensos y descensos de 2ª. Todas las voces están en divisi y añaden consonancias y disonancias sobre y bajo la voz principal creando una polifonía homofónica y homorrítmica en el que las notas largas de las palabras de dos o más sílabas llevan asociada una nota larga. Esta polifonía produce sólo 6 acordes diferentes que giran en torno al acorde de LaM.
En la 6ª de estas piezas "O König aller Völker" (Oh Rey de todos los pueblos) parece tener en mente el mundo de Ockeghem planteando un canon por aumentación que realizan la 2ª voz de las sopranos. El patrón de asignación rítmica es similar a "O Weisheit". La voz de alto realiza una recitación sobre la nota re que en este caso representa el centro tonal de la obra. Todo ello configura un entramado polimétrico en el que la aparente sencillez compositiva no lo es tanto a la hora de interpretarlo. 

Esta sensación de ritmo repetido y tintineante ha sido calificado como tintinnabuli

Como veis ese mito, basado muchas veces en el desconocimiento, que dice que toda la música contemporánea suena igual no es cierto. Cuanto más se conoce más se encuentran diferencias y se aprecia cuán diferentes son Debussy de Schoenberg, Webern de Prokofiev, Shostakovich de Pärt o Cage de Stockhausen.