23 ene. 2012

La polifonía clásica del renacimiento.

Durante el renacimiento la polifonía se desarrolla entre la expresividad imitativa de Josquin, que combina como nadie las herencias matemáticas de los países bajos con una calidad musical inigualable, hasta el estilo equilibrado, grandioso y perfecto de Palestrina. Este último vive en el contexto de la Contrareforma una búsqueda obligada de la sencillez y el espíritu del Canto Gregoriano.



 Del estudio del estilo de Palestrina desarrollará Fux su tratado de contrapunto basado en especies, cuyas enseñanzas y sistemas severos siguen ocupando un papel más o menos importante (a veces demasiado) en el aprendizaje de la composición en nuestros conservatorios. Fux sistematiza el uso de la disonancia simplificado y resumido de la siguiente forma: (Pulsando los enlaces se puede acceder a ejemplos y ampliación de los conceptos)

  • Contrapunto de 1ª especie: Sobre o bajo cada nota del canto dado (Cantus Firmus)solo pueden añadirse consonancias (unísono, 3a, 5a, 6a y 8ª) 
  • Contrapunto de 2ª especie: Sobre o bajo cada nota del canto dado (Cantus Firmus)se añaden dos notas pudiendo ser la segunda una disonancia si la sigue después una consonancia. Básicamente consiste en el uso de notas de paso. 
  • Contrapunto de 3ª especie: Sobre o bajo cada nota del canto dado (Cantus Firmus)se añaden 4 notas pudiendo ser la 2ª y 4ª disonancias que resuelven en consonancias como en la especie anterior.  
  • Contrapunto de 4ª especie: Sobre o bajo cada nota del canto dado (Cantus Firmus)se añade otra pero sincopada. Así la prolongación del sonido añadido a la siguiente nota del Cantus Firmus puede producir una disonancia preparada que termina resolviendo en consonancia en la segunda mitad. Añade los retardos a la lista de uso de las disonancias. 
  • Contrapunto de 5ª especie: Combinación más o menos libre de las técnicas anteriores sobre cada nota del Cantus Firmus.
Todo este sistema, que no es tan simple como el resumen, produce una música muy equilibrada en la que las disonancias siempre entran de una manera suave. La ausencia de la disonancia sin preparación en el tiempo fuerte o usos rítmicos más arriesgados no encajará en algunos compositores para expresar otro tipo de inquietudes musicales y artísticas. El desarrollo del madrigal del siglo XVI y la supremacía que se da en este a la expresión del texto sobre la música lleva al compositor a la utilización más libre de las disonancias, a el uso de ritmos menos equilibrados y a la utilización de figuras conocidas como "madrigalismos" que tratan de dibujar lo que el texto dice mediante recursos musicales. Será lo que Monteverdí denominará "Seconda Prattica" en oposición a la Primera representada por el estilo de Palestrina.